Entré en casa, no tenía ganas de hablar con nadie, subí a mi cuarto y me tumbé en la cama.
- Lorena, que ocurre?
Me levanté y estaba Marcos apoyado contra la puerta.
- Cosas mías, no te importa, y por favor vete, quiero estar sola.
- Yo no me pienso mover de aqui hasta que no me cuentes que te ocurre.
- No tengo por qué contarte nada.
- Tienes razón pero no crees que es mejor hablar las cosas?
- Sé que es mejor, no lo niego, pero a ti personalmente no tengo porque contarte mis cosas.
- Bueno pues nada........
Cuando salió de la habitación, no pude soportar ponerme a llorar, estaba aguantandome, haciendome la fuerte, pero exploté.
Marcos entró corriendo, me miró, se acercó y me abrazó.
- Te sientes mejor?
- Algo mejor... gracias, lo necesitaba.
- De nada- sonrió.
Le conté que me había pasado, me sonrió y al final se limito a decir.
- No sé que decirte Lorena. Tampoco es para tanto que te haya colgado si es celoso, es normal.
- Pero que ni me haya escuchado... me ha sentado mal Marcos.
- Es normal, pero si él no quería escucharte....
- Y que hago ahora?
- No sé, habla con él.
- No quiero verle ahora....
- Pues espera a que venga él.
- Vale, gracias.
- De nada peque.
Sonreimos y salió de la habitación.
Ya me encontraba mejor despues de haber hablado, pero no tenia ganas de salir de la habitación.
Me llamaron unas cuantas veces al movil, era Martin, pero no le conteste. Al final, tras 3 horas sin contestar al telefono, llamaron al timbre. Desde la habitación se oía que era Martin preguntando por mí y a Marcos decirle que no quería ver a nadie.
Alguien subía por las escaleras, oía pasos cada vez más cerca. Se abrió la puerta y estaba Martin con mala cara.
- Lorena lo siento, perdoname, me he pasado... - se acercó a mí para abrazarme.
Nos abrazamos, estubimos un buen rato así.
- Perdoname a mi, pero Javier es solo mi amigo.
- Lo sé, pero soy muy celoso.. lo siento.
- No pasa nada mi niño.
- Te quiero- se acercó a mí, estaba a unos milimetros de mis labios y por fin, me besó.
No sé como pero acabó encima mío. Me estaba poniendo nerviosa, y él lo notó.
- Perdona- se levantó.
- Que pasa?
- Estabas nerviosa, lo entiendo... eres.. ya sabes....
- Sí, lo soy, y por tu reacción, pienso que tú no.
- Piensas bien.. yo ya....
- No hace falta que digas nada más, pero si quieres hacerlo yo...
- No, osea no es que no quiera pero.. si tu no quieres...
- Yo no digo que no quiera pero no lo he hecho nunca y...
- Lo entiendo, de verdad- se sentó en la cama. Y me abrazó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario